El cuarto domingo de abril, o sea, el próximo día 27, haremos otra excursión familiar: a los Llanos recreativos de Monachil, con paseo por el río Huenes.
Hay que llevar comida y tener coche o alguien que te lleve.
Quedamos en Misa de 10:30 en la Parroquia de San Miguel Arcángel (calle Primavera, barrio Vergeles), o a la salida de esa Misa, en la churrería de al lado, o un rato después en los llanos recreativos de Monachil (subiendo desde colinas bermejas hasta que empiezan los pinos).
La excursión está abierta a todas las edades, es eminentemente familiar, pueden ir personas de todas las edades. Y sólo los que puedan y quieran darán un agradable paseo por el valle del río Huenes. Y luego nos juntamos todos para la comida.
La vuelta, sobre las 5/6 de la tarde.
Guía de la excursión: Javier Rubio.
Coordina: Rafa 635961726 y Mariano: 649391594
domingo 6 de abril de 2008
Próxima excursión familiar, 27 de Abril 2008
miércoles 12 de marzo de 2008
Excursión familiar
El próximo 30 de marzo tendremos una excursión familiar al canal de la Espartera y a la “central vieja”. Los que lo deseen podrán asistir a Misa de 10.30 en la Parroquia de San Miguel. A las 11.40 salimos de la Churrería de la esquina de esa Parroquia En el aparcamiento del Canal de la Espartera a las 12.15. Pueden ir todas las familias. Los más osados podrán continuar la excursión durante una hora más. A las 14.30 almorzaremos y a las 17.00 regresaremos. Coordina: Rafael Gallardo.
Familia Alayos nº 538
Para leer
50 preguntas sobre JesúsEste es el título de una selección de preguntas sobre Jesucristo que se acaba de publicar.
En las últimas semanas, se ha incluido en esta página web una sección de preguntas y respuestas sobre Jesucristo y la Iglesia. Estos textos, corregidos y reelaborados se publican en Ediciones Rialp bajo el título “50 preguntas sobre Jesús”.
A lo largo de la historia, creyentes y no creyentes no han dejado de buscar información sobre Jesús de Nazaret, sobre su existencia y personalidad. Ciertos descubrimientos arqueológicos también han despertado la curiosidad del gran público. Si a eso unimos las interpretaciones sensacionalistas sobre Jesús, los apóstoles o María Magdalena, la necesidad de dar respuesta a esas cuestiones se hace cada vez más urgente. Ésa es la intención de este libro.
Han intervenido en la realización de este libro Juan Chapa, Francisco Varo, Gonzalo Aranda, Vicente Balaguer, Santiago Ausín y Juan Luis Caballero, todos ellos del Departamento de Sagrada Escritura de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.
Rabí Jesús de NazaretEn quince capítulos se nos ofrece un balance de la investigación histórica sobre Jesús de Nazaret, sobre la geografía y la historia en la que se situó su existencia terrena, sobre la población en la Palestina romana, la sociología de la vida familiar y social, las creencias y las prácticas religiosas, así como la diversidad de tendencias existentes en el judaísmo. Francisco Varo analiza las fuentes helenísticas y romanas que nos hablan de Jesús, al igual que las fuentes judías. Nos acerca a los rasgos que caracterizan a ese rabino autodidacta, a su predicación y enseñanza, y a los milagros que se le atribuyeron. Los últimos capítulos abordan el acontecimiento de la Pascua, el testimonio de los discípulos sobre la resurrección, para adentrarse, en el capítulo XV, en el misterio de Jesucristo. Acertadamente el autor se detiene en la explicación de la Pascua judía y, basándose en las fuentes hebreas y romanas, reconstruye lo que pudo ser la pasión y muerte de Jesús así como su sepultura.
¿Sabes leer la Biblia?Francisco Varo, conocido profesor de Sagrada Escritura, propone en este libro un acercamiento ameno a la comprensión de la Escritura. Ha optado, para su exposición, por explicar una historia. Una serie de amigos discuten sobre la Biblia y, en su indagar sincero, descubren el lenguaje mítico o, comprueban que la Biblia para nada es machista, entre otras cosas. Es una forma atrevida de abordar un tema tan complicado y denso pero que, sin duda, facilitará la lectura de las jóvenes generaciones. Mediante las aventuras de estos amigos se van abriendo interrogantes que suscita la Biblia y se rebaten respuestas fragmentarias y equivocadas.
En una segunda parte el autor expone de forma más sistemática la enseñanza de la Iglesia sobre la Sagrada Escritura.
jueves 6 de marzo de 2008
Familia Alayos nº 537
¿Enseñanza o educación?
Las instituciones, los profesores y los padres somos conscientes de la responsabilidad que tenemos al participar, de una manera u otra, en la formación de las próximas generaciones. Es bueno el afán por ser cada vez más eficaces en la transmisión de conocimientos, pero no basta. Si miramos el diccionario veremos que educar abarca algo más: es «desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios y ejemplos, etcétera». Es decir, la labor educativa es más amplia que la puramente intelectual y en esta tarea debemos estar todos comprometidos, tanto los padres, como los profesores y los alumnos.Los padres son los primeros responsables de educar a sus hijos y, sin embargo, a veces parece que lo olvidamos. Hoy en muchas familias el padre y la madre trabajan fuera de casa, los niños están desde una edad muy temprana en el colegio y sin querer se acaba por delegar en los profesores muchas funciones no estrictamente académicas; por ejemplo, enseñarles a comer, a comportarse, a ser ordenados, etcétera. Es cierto que también en esto el colegio es una gran ayuda, pero sin perder de vista que es una tarea que corresponde primeramente a los padres. Ellos han de ser los más interesados en educar en valores como la solidaridad, el respeto, la justicia, la igualdad, etcétera. ¿Quién no quiere que su hijo sea una persona leal, honrada, generosa, sincera, trabajadora… en definitiva, que sea feliz? Ahora bien, esto requiere un esfuerzo, ya que los hábitos sólo se adquieren si sabemos animar, exigir y corregir una y otra vez, sin cansarse, hasta lograrlo.
Profesor, figura clave
Hablando ahora de la labor del profesor, estaremos de acuerdo en que es una figura clave en la educación. Se pone bajo su cuidado algo enormemente valioso y se le pide entrega y dedicación. Es una cuestión vital recuperar el prestigio y la autoridad que han tenido siempre los buenos maestros. Una persona tiene autoridad cuando se reconoce socialmente su saber y su valor. Ante los alumnos la autoridad hay que saber ganársela con el hacer diario en el aula, en los pasillos y en la relación con los padres en las tutorías y reuniones. Los profesores lo sabemos y procuramos actuar en consecuencia, pero necesitamos también y agradecemos el respaldo de quienes nos han confiado esa labor: los padres, las autoridades educativas y, en definitiva, toda la sociedad.
Hoy se habla de la importancia de tener buenos modelos. Cualquier profesor o profesora, lo quiera o no, imparta una materia u otra, pasa muchas horas delante de sus alumnos y su ejemplo puede ser muy valioso. Los profesores debemos dar ejemplo de las virtudes que queremos transmitir a los alumnos. Evidentemente esta necesidad de ser modelos vale también para los padres. Familia y colegio deben trabajar unidos.
Sacar de cada alumno lo mejor
Por último hemos de hablar también de los alumnos. Todo el empeño que se ponga desde los distintos ámbitos será baldío si ellos no colaboran y esto exige dos cosas: que estén motivados y que sepan exigirse. Para motivar hay que conocer bien al alumno y saber cuáles son sus puntos fuertes, porque todos los tienen. Lo puede faltar tampoco, como hemos dicho, el esfuerzo del estudiante. El que quiere conseguir unas metas altas se exige y se priva de muchas cosas. Un buen deportista no sólo se entrena, cuida también su alimentación y su descanso, y muchas veces no hace lo que le apetece, aunque le cueste. También el estudiante que aspira a los mejores resultados intelectuales y humanos ha de conseguir esa unidad. Unidad que por desgracia les falta a algunos jóvenes brillantes. Dedican cinco días al trabajo y al estudio y pasan el fin de semana sin otro objetivo que ‘el botellón’. Así no se puede llegar muy lejos, se puede ir tirando, pero nada más.No hemos de tener miedo a plantear a los jóvenes metas exigentes. Los alumnos llegarán tan alto como nosotros se lo propongamos, ya que son capaces de sacrificarse por lo que vale la pena. Todo dependerá del objetivo que les señalemos.
Borja Martínez de Bedoya
Artículo publicado en El Correo
miércoles 27 de febrero de 2008
Familia Alayos nº 536
Sufrir por una buena causa
El día 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks regresaba a casa después de su jornada de trabajo como asistenta y costurera en Montgomery, capital del Estado de Alabama. Subió al autobús que recorría Cleveland Avenue. Vio unos sitios libres en la zona central y se sentó. Eran unos asientos que estaban permitidos a personas de color, pero que, de acuerdo con las leyes de segregación entonces vigentes, debían cederse a los blancos si estos no tenían asiento en los diez primeros puestos, que ya estaban reservados en exclusiva para ellos. En la siguiente parada, los puestos exclusivos para blancos se llenaron y el conductor exigió a Rosa Parks y a otros tres ciudadanos negros que se levantaran de sus asientos. Ella estaba agotada. Le dolían los pies. Estaba cansada de tantas horas de trabajo, pero sobre todo estaba cansada de tanta injusticia legal. Aquel día pensó que aquello no podía seguir siempre así. El conductor gritó: «¿No se va a levantar?». «No», respondió ella. «Bueno, entonces voy a hacer que la arresten.» «Puede hacerlo», respondió serenidamente. Rosa Parks fue arrestada y condenada a pagar una multa de diez dólares, más otros cuatro por costas judiciales. En ese momento estaba en vigor la doctrina de “separados pero iguales” impuesta por la Corte Suprema de los Estados Unidos en 1896, a raíz del famoso caso “Plessy versus Fergusson”. La noticia de la condena contra Rosa Parks corrió de boca en boca por toda la ciudad. La comunidad negra se unió como un solo hombre y organizó un boicot total contra las empresas de autobuses de Montgomery. Durante más de un año, aquella población de casi cien mil habitantes vio cómo los ciudadanos de color se movían pacientemente a pie, de un lado a otro, en una lucha silenciosa contra la segregación racial. Las empresas de autobuses se arruinaron, ya que dos tercios de sus clientes habituales eran negros. El boicot fue un éxito, y el movimiento a favor de los derechos civiles se extendió por todo el país. El 20 de diciembre de 1956, Montgomery abolió las leyes de segregación racial en el transporte. El ejemplo fue imitado en otros lugares y en menos de un año decenas de ciudades siguieron su camino. Rosa Parks fue una mujer corriente que, con aquel memorable acto de valor, fue elevada a la categoría de leyenda. Aquel día se quedó sentada, con dignidad y valentía, con toda la fuerza de la historia de los sufrimientos de su raza latiendo en su sangre. Su gesto recorrió el mundo, y sus palabras, siempre parcas y nobles, taladraron la sociedad de su tiempo. «Nunca pensé en ser una heroína, yo simplemente hice lo que era correcto según mi conciencia. Quiero ser recordada como una persona que se levantó contra la injusticia, que quiso un mundo mejor para los jóvenes. Una mujer que quiso ser libre y quiso que otros fueran libres». Era una mujer culta, estudiosa, con una extraña serenidad ante los acontecimientos, con ese señorío y esa dignidad tan necesarios para defender la verdad sin violencia. Recibió numerosas amenazas de gente poderosa, y tuvo que sufrir mucho, pero fue valiente y no se arredró. Empezó ella sola, pero fue catalizadora de un gran cambio. Actuó sin alentar el rencor o la revancha, y nunca se permitió ni ser humillada ni odiar. Su figura ha servido a muchos como inspiración para luchar por lo que es justo, para atreverse a dar la cara cuando quizá es más fácil dejar las cosas como están. Porque es difícil lograr que las cosas mejoren sin aceptar que ese empeño supone, casi siempre, sufrir y hacer sufrir, al menos inicialmente. El mundo mejora cuando las personas apuestan por causas que merecen la pena, y, sobre todo, cuando no las eluden para evitarse así el correspondiente sufrimiento.
Alfonso Aguiló, Hacer Familia nº 163, X.07Mi visión del Opus Dei

El pasado viernes Don Jesús Muñoz del Valle explicó a un buen grupo de padres de Alayos algunas claves para entender mejor la vocación al Opus Dei. Fue una tertulia muy entretenida en la que Don Jesús respondió todas las cuestiones que le plantearon los padres.
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